Qué ver en Urbino en 15 imprescindibles (Marcas)

Bienvenidos a Urbino, la joya del Renacimiento italiano anclada en las colinas verdes de la región de Las Marcas. Aquí, el pasado y el presente coexisten en perfecta armonía, en un paisaje urbano que ha cambiado poco desde que el duque Federico de Montefeltro lo hizo su corte en el siglo XV. Con sus calles estrechas y sinuosas, sus plazas abiertas y la majestuosa presencia del Palacio Ducal, Urbino es un destino que evoca la grandiosidad de una época pasada y sigue siendo un centro de cultura y arte.

El corazón de Urbino es el impresionante Palacio Ducal, hogar de la Galleria Nazionale delle Marche, que alberga una impresionante colección de arte renacentista, incluyendo obras de Piero della Francesca y Tiziano. No muy lejos, encontrarás la Casa di Raffaello, donde el famoso pintor renacentista Rafael Sanzio nació y creció, una visita obligada para cualquier amante del arte.

Además de sus atracciones históricas y culturales, Urbino ofrece una variedad de experiencias memorables. Puedes perderte en sus calles adoquinadas, disfrutar de la cocina local en sus numerosos restaurantes y cafeterías, o simplemente sentarte en una plaza y observar el ritmo de la vida local. Los amantes de la naturaleza también encontrarán mucho que hacer, con la cercana Fortezza Albornoz y el Parco della Resistenza ofreciendo excelentes vistas de la ciudad y el campo circundante.

Que ver en Urbino

Así que, si estás buscando un viaje que combine historia, cultura, belleza natural y auténtica hospitalidad italiana, no busques más. Urbino es una ciudad que no sólo te transportará en el tiempo, sino que también te dejará con recuerdos inolvidables. Así que ven, descubre y déjate encantar por la magia de Urbino.

1.- El Palacio Ducal de Urbino

El Palacio Ducal de Urbino es una joya arquitectónica del Renacimiento italiano, ubicada en el corazón de la ciudad. Este majestuoso edificio, construido en el siglo XV por el Duque Federico da Montefeltro, es famoso por su elegante fachada y su impresionante torre, que se eleva por encima de los tejados de la ciudad.

La historia del Palacio Ducal está entrelazada con la de la familia Montefeltro, que gobernó Urbino durante el Renacimiento. Federico da Montefeltro, considerado uno de los más grandes patronos del arte renacentista, encargó la construcción del palacio para que sirviera como su corte y residencia. Se dice que Federico, un gran amante de la cultura, invitaba regularmente a filósofos, artistas y escritores a su corte, haciendo del Palacio Ducal un importante centro de creatividad y aprendizaje.

Hoy en día, el Palacio Ducal alberga la Galleria Nazionale delle Marche, que cuenta con una impresionante colección de arte renacentista, incluyendo obras de artistas como Piero della Francesca y Tiziano. Los visitantes pueden explorar las salas del palacio, que están llenas de frescos, tapices y muebles de la época, así como maravillarse con las vistas panorámicas de Urbino desde las ventanas.

El Palacio Ducal se encuentra en el centro de Urbino, en Piazza Rinascimento. Está abierto de martes a domingo, de 8:30 a 19:15. La entrada general cuesta 12 euros, con descuentos disponibles para estudiantes y grupos. Recuerda que es aconsejable comprobar los horarios y precios antes de tu visita, ya que pueden variar.

Visitar el Palacio Ducal es como hacer un viaje atrás en el tiempo, a una época de esplendor cultural y artístico. Tanto si eres un apasionado de la historia como si simplemente aprecias la belleza arquitectónica, este emblemático edificio es una visita obligada en tu viaje a Urbino.

2.- La Galería Nacional de las Marcas

La Galleria Nazionale delle Marche, ubicada en el histórico Palacio Ducal de Urbino, es uno de los museos más importantes de Italia. Esta galería alberga una extraordinaria colección de obras de arte renacentistas, lo que la convierte en una visita obligada para cualquier amante del arte.

La Galleria Nazionale delle Marche fue inaugurada en 1912 y desde entonces ha estado dedicada a la preservación y exposición del patrimonio artístico de la región de las Marcas. La colección del museo es rica y variada, con más de mil obras de arte distribuidas en 80 salas. Entre las obras más destacadas se encuentran «La ciudad ideal» de Piero della Francesca, «La Madonna de Senigallia» de Piero della Francesca y «La Flagelación de Cristo» de Caravaggio, entre otras.

Situada en el corazón de Urbino, en la Piazza Rinascimento, la galería es fácilmente accesible a pie desde cualquier punto de la ciudad. La galería está abierta de martes a domingo, de 8:30 a 19:15. El precio de la entrada general es de 12 euros, aunque se ofrecen descuentos para estudiantes, grupos y familias. Como siempre, es recomendable comprobar los horarios y precios antes de la visita, ya que pueden variar.

Visitar la Galleria Nazionale delle Marche es una experiencia fascinante y enriquecedora. No sólo tendrás la oportunidad de admirar algunas de las obras de arte más importantes del Renacimiento, sino que también podrás sumergirte en la historia y la cultura de la región de las Marcas. Recuerda que al estar ubicada en el Palacio Ducal, podrás apreciar también la majestuosidad de esta joya arquitectónica del Renacimiento italiano.

3.- Casa di Raffaello (Casa de Rafael)

La Casa di Raffaello, o Casa de Rafael, es un museo dedicado a la vida y obra del famoso pintor y arquitecto del Renacimiento, Rafael Sanzio. Ubicada en Urbino, Italia, la casa es una visita obligada para cualquier amante del arte y la historia.

Este edificio de tres pisos es la casa donde nació y creció Rafael, y ha sido preservada y restaurada para reflejar la vida en el siglo XV. Aunque el propio Rafael vivió aquí solo durante su infancia antes de mudarse a Perugia para ser aprendiz de Perugino, la casa ofrece una fascinante visión de sus primeros años.

La casa está ubicada en la Via Raffaello, en el corazón del casco antiguo de Urbino. La casa-museo está abierta todos los días, excepto los lunes, de 8:30 a 19:15. La entrada general tiene un precio de 4 euros, con descuentos para estudiantes y grupos. Sin embargo, los horarios y los precios pueden variar, por lo que se recomienda verificar antes de la visita.

Una visita a la Casa di Raffaello ofrece una visión única de la vida de uno de los más grandes artistas del Renacimiento. Al caminar por las habitaciones de la casa, uno puede imaginar a un joven Rafael descubriendo su amor por el arte. Además, el museo alberga una pequeña pero significativa colección de arte renacentista, incluyendo algunas reproducciones de las obras de Rafael. Sin duda, la Casa di Raffaello es una visita obligada para cualquier viajero que visite Urbino.

4.- Duomo di Urbino (Catedral de Urbino)

La Catedral de Urbino, oficialmente conocida como el Duomo di Urbino, es una de las principales atracciones de la ciudad. Este majestuoso edificio, de estilo neoclásico, se eleva en el corazón de Urbino, proporcionando un testimonio visual de la rica historia de la ciudad.

La Catedral de Urbino tiene una historia larga y fascinante. Originalmente construida en el siglo XV, la catedral fue reconstruida en el siglo XVIII después de un terremoto que causó graves daños. El arquitecto Giuseppe Valadier fue el encargado de la reconstrucción y su diseño neoclásico es lo que vemos hoy. En su interior, la catedral alberga una impresionante colección de arte, incluyendo una serie de frescos renacentistas y una notable pintura de La Última Cena de Federico Barocci.

La catedral se encuentra en la Piazza Duomo, en el centro de la ciudad. Está abierta todos los días y la entrada es gratuita. Los horarios pueden variar, por lo que se recomienda verificarlos antes de la visita. La catedral suele estar abierta desde temprano por la mañana hasta la tarde, lo que permite a los visitantes apreciar la belleza de su arquitectura tanto con luz natural como con la iluminación del interior.

Visitar la Catedral de Urbino es una oportunidad para sumergirse en la historia y el arte de esta ciudad del Renacimiento. Su impresionante arquitectura y las obras de arte que alberga hacen que la visita sea una experiencia inolvidable. Ya sea que te interese la historia, el arte o simplemente quieras disfrutar de un lugar de tranquilidad, la Catedral de Urbino es una parada obligatoria en tu recorrido por la ciudad.

5.- El Oratorio di San Giovanni Battista

El Oratorio di San Giovanni Battista es uno de los tesoros más apreciados de Urbino. Este modesto edificio religioso, situado en Via Barocci, alberga algunos de los frescos más impresionantes y emotivos de la época renacentista, creando un ambiente de devoción y asombro.

La historia del Oratorio di San Giovanni Battista se remonta al siglo XIV, cuando fue construido por la Confraternidad de San Giovanni. Pero lo que realmente distingue a este oratorio son los frescos que cubren sus paredes, pintados por los hermanos Jacopo y Lorenzo Salimbeni en 1416. Estas obras maestras del arte gótico internacional narran la vida de San Juan Bautista y son famosas por su belleza detallada y su emotividad intensa.

El Oratorio se encuentra en Via Barocci, en el centro de Urbino, a pocos pasos del Palacio Ducal. Para la visita, se recomienda verificar los horarios de apertura actuales, ya que pueden variar. La entrada tiene un coste simbólico que contribuye a la conservación de este importante monumento.

Visitar el Oratorio di San Giovanni Battista proporciona una visión profunda de la rica historia artística y religiosa de Urbino. La belleza de los frescos y la atmósfera tranquila del oratorio hacen de este un lugar inolvidable en cualquier itinerario de Urbino. Asegúrate de tomarte tu tiempo para apreciar las complejas escenas que se despliegan en las paredes y para sumergirte en la serena devoción que este lugar inspira.

6.- La Fortaleza Albornoz

La Fortaleza de Albornoz, también conocida como Rocca Albornoziana, es un imponente baluarte que se eleva sobre la ciudad de Urbino. Construida en el siglo XIV por el cardenal Egidio Albornoz, la fortaleza fue diseñada para proteger a la ciudad y a sus habitantes. Desde su posición estratégica, ofrece unas vistas panorámicas inigualables de Urbino y del paisaje de las Marcas que la rodean.

La fortaleza de Albornoz lleva el nombre del cardenal que la mandó construir, pero fue bajo el Duque de Urbino, Federico da Montefeltro, cuando se amplió y fortificó aún más. Aunque no queda mucho de la estructura original, debido a los daños sufridos en diversos conflictos y terremotos, la fortaleza ha sido restaurada y se mantiene como un recordatorio tangible de la historia de Urbino.

Ubicada en Via della Fortezza, en la parte más alta de la ciudad, la fortaleza se encuentra a un corto paseo desde el centro de Urbino. La entrada a la fortaleza es gratuita, y está abierta todo el año, aunque es aconsejable revisar los horarios de apertura antes de la visita. También se puede contratar una visita guiada por un costo adicional, que puede aportar una visión más detallada de la historia y la arquitectura de la fortaleza.

Visitar la Fortaleza de Albornoz es como hacer un viaje al pasado, a una época en la que las murallas y las torres eran esenciales para la defensa de una ciudad. No te pierdas la oportunidad de caminar por los antiguos bastiones, explorar las torres de vigilancia y disfrutar de las impresionantes vistas de Urbino y sus alrededores.

7.- Piazza della Repubblica

La Piazza della Repubblica es el corazón de la vida urbana en Urbino, una ciudad encantadora en la región de Las Marcas en Italia. Esta plaza vibrante es un lugar de encuentro popular para locales y visitantes, y está rodeada de cafés, tiendas y restaurantes, lo que la convierte en el centro neurálgico de la ciudad.

La Piazza della Repubblica siempre ha sido un lugar de importancia para Urbino. Durante el Renacimiento, era un punto de encuentro para los habitantes de la ciudad, y aún hoy, sigue siendo un lugar de reunión, especialmente para los estudiantes de la Universidad de Urbino. A lo largo de los años, la plaza ha sido testigo de festivales, celebraciones y otros eventos públicos.

La Piazza della Repubblica se encuentra en el centro de Urbino, a poca distancia a pie de muchas de las principales atracciones de la ciudad, como el Palacio Ducal y la Casa de Rafael.

La Piazza della Repubblica es un lugar que no debes perderte durante tu visita a Urbino. Ya sea que te sientes en uno de sus cafés para observar a la gente, disfrutes de una comida al aire libre en uno de los restaurantes que la rodean, o simplemente la atravieses en tu camino a otra atracción, esta plaza te permitirá sentir el pulso de la vida urbana en Urbino.

8.- Oratorio di San Giuseppe

El Oratorio de San Giuseppe es un pequeño tesoro escondido en la ciudad de Urbino. Este lugar de culto, una joya de arquitectura y arte renacentista, es famoso por su impresionante ciclo de frescos que representan la vida de San José, pintados por los hermanos Jacopo y Lorenzo Salimbeni en el siglo XV.

El Oratorio se encuentra en el corazón de la ciudad, no muy lejos del Palacio Ducal. Se cree que la estructura original fue construida en el siglo XIV, pero los frescos que vemos hoy datan del 1416, cuando los hermanos Salimbeni fueron encargados de decorar las paredes con escenas de la vida de San José. Las pinturas, que cubren todas las paredes y el techo del oratorio, son un ejemplo excepcional de la pintura gótica tardía en Italia.

El Oratorio de San Giuseppe está ubicado en Via Valerio, en el centro de Urbino. Los horarios de visita pueden variar dependiendo de la época del año, por lo que se recomienda verificar antes de tu visita. Generalmente, el oratorio abre de martes a domingo, de 10 a.m. a 1 p.m. y de 2:30 p.m. a 6 p.m.

Visitar el Oratorio de San Giuseppe es como hacer un viaje atrás en el tiempo. Las pinturas, con su rica simbología y su meticuloso detalle, te permitirán sumergirte en las historias y las creencias de la época en que fueron creadas. Asegúrate de tomarte el tiempo para apreciar cada fresco y perderse en sus detalles.

9.- Museo Diocesano Albani

El Museo Diocesano Albani, enclavado en el corazón de la pintoresca ciudad de Urbino, es un tesoro de arte religioso y uno de los pilares de la rica historia cultural de la ciudad. Fundado en 1907 por el obispo Paolo Tei, el museo lleva el nombre de la familia Albani, cuyos miembros ocuparon prominentes posiciones eclesiásticas y políticas en Urbino y Roma durante los siglos XVII y XVIII.

El museo alberga una impresionante colección de objetos de arte sacro, que abarcan más de un milenio de historia. Entre las piezas más destacadas se encuentran pinturas, esculturas, vestimentas litúrgicas y una gran variedad de manuscritos iluminados. Uno de los puntos destacados del museo es la «Madonna con Bambino» de Federico Barocci, una obra maestra del arte del Renacimiento tardío.

El Museo Diocesano Albani está ubicado en Via Valerio, justo al lado del Oratorio de San Giuseppe. Los horarios de apertura son de martes a domingo, de 10 a.m. a 1 p.m. y de 2.30 p.m. a 6 p.m. El precio de la entrada es de 5 euros, con descuentos disponibles para estudiantes, mayores y grupos. Recuerda que los horarios y precios pueden variar, por lo que es aconsejable verificar la información antes de tu visita.

Visitar el Museo Diocesano Albani es una oportunidad para sumergirse en la rica tradición artística de Urbino y explorar la profunda conexión entre la fe y el arte. Ya sea que seas un aficionado al arte, un historiador o simplemente un visitante curioso, este museo ofrece una experiencia única e inolvidable.

10.- Parco della Resistenza

El Parque de la Resistencia, también conocido como Parco della Resistenza, es un apacible espacio verde en el corazón de Urbino. Este parque, cuyo nombre evoca el espíritu de resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, es un oasis de paz y serenidad en medio de la bulliciosa vida de la ciudad.

Este parque fue creado en la década de 1960 en homenaje a aquellos que lucharon contra la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque no está plagado de leyendas, la historia que encierra es suficientemente poderosa. Aquí, los visitantes pueden reflexionar sobre los sacrificios hechos durante este turbulento período de la historia, mientras disfrutan de la belleza natural que ofrece el parque.

El Parque de la Resistencia se encuentra en el centro de Urbino, cerca del Palacio Ducal y el Oratorio di San Giovanni Battista. El parque está abierto al público durante todo el día, todos los días de la semana, y la entrada es gratuita. Por favor, ten en cuenta que aunque no hay horario de cierre oficial, es aconsejable visitar durante las horas de luz del día para una experiencia segura y agradable.

Visitar el Parque de la Resistencia es una manera encantadora de pasar un día en Urbino. Ya sea que prefieras un paseo tranquilo, leer un libro bajo un árbol, o simplemente disfrutar del aire libre, este parque ofrece una pausa refrescante del bullicio de las calles de la ciudad. Con su rica historia y su ambiente tranquilo, el Parco della Resistenza es una parada obligada para cualquier visitante de Urbino.

11.- La Iglesia de San Domenico

La Iglesia de San Domenico es uno de los tesoros escondidos de Urbino. Situada en el centro de la ciudad, esta iglesia es un impresionante ejemplo de la arquitectura renacentista italiana y una de las más antiguas de la ciudad.

La historia de la Iglesia de San Domenico se remonta al siglo XIV, cuando se estableció como un convento para los frailes dominicos. Sin embargo, la iglesia fue reconstruida en el siglo XV, adoptando el estilo renacentista que se aprecia hoy. El arquitecto Francesco di Giorgio Martini fue el encargado de la reconstrucción, creando un edificio de una sola nave con una fachada de piedra de Istria, caracterizada por un portal de mármol con un rosetón gótico. Dentro de la iglesia, se pueden admirar obras maestras del arte renacentista, incluyendo un impresionante retablo de la Última Cena de Federico Barocci.

La Iglesia de San Domenico se encuentra en la Piazza San Domenico, en pleno corazón de Urbino. Normalmente, la iglesia está abierta al público todos los días, pero los horarios de apertura pueden variar, por lo que se recomienda verificarlos antes de planificar la visita. La entrada a la iglesia es gratuita, pero las donaciones son siempre bienvenidas para ayudar a mantener este importante monumento.

Visitar la Iglesia de San Domenico es una experiencia enriquecedora para cualquier viajero. No sólo ofrece la oportunidad de admirar la arquitectura renacentista y el arte sacro, sino que también permite sumergirse en la rica historia de Urbino. Ya sea que seas un amante del arte, un apasionado de la historia o simplemente un turista curioso, la Iglesia de San Domenico te cautivará con su belleza y su historia.

12.- La Iglesia de San Francisco

La Iglesia de San Francisco es otro de los monumentos religiosos imprescindibles en la ciudad de Urbino. Es un edificio que data del siglo XIV, y es un testimonio de la influencia y la presencia de la orden franciscana en la región de las Marcas.

La iglesia se levanta sobre una colina en la parte sur de la ciudad, y es famosa por su arquitectura gótica y sus numerosas obras de arte. Originalmente fue un complejo que incluía un convento y un claustro, aunque estos últimos han sufrido diversas alteraciones a lo largo de los siglos. La fachada de la iglesia es de estilo románico-gótico, con un portal decorado con bajorrelieves y un rosetón circular. En el interior, destacan la capilla del Sacramento, con frescos del siglo XV, y el altar mayor, que alberga una preciosa Crucifixión atribuida a Federico Barocci.

La Iglesia de San Francisco se encuentra en la Via Raffaello, cerca del centro histórico de Urbino. Los horarios de apertura pueden variar, pero generalmente está abierta al público durante la mayor parte del día, todos los días de la semana.

Visitar la Iglesia de San Francisco es una forma de sumergirse en la historia religiosa y cultural de Urbino. Además de su arquitectura y sus obras de arte, la iglesia ofrece un espacio de tranquilidad y reflexión en medio del bullicio de la ciudad. Es un lugar que sin duda vale la pena visitar durante tu estancia en Urbino.

13.- El Monasterio de las Clarisas Capuchinas

El Monasterio de las Clarisas Capuchinas, también conocido como el Convento de Santa Chiara, es un lugar de paz y serenidad en la ciudad de Urbino. Fundado en el siglo XVI, el monasterio ha sido un lugar de oración y retiro para las hermanas de la Orden de las Clarisas durante más de cuatro siglos.

Este monasterio tiene una historia rica y profunda. Fue fundado en 1566 por las hermanas capuchinas, una rama de la orden de las Clarisas que seguían una forma de vida más austera y contemplativa. Durante siglos, las hermanas han mantenido una vida de oración y trabajo, siguiendo los ideales de pobreza, humildad y caridad de Santa Clara de Asís.

El monasterio se encuentra en Via Santa Chiara, en una zona tranquila de la ciudad de Urbino. El lugar es de una belleza serena, con su antiguo edificio de ladrillo y su pequeño jardín, un oasis de verdor en medio de la ciudad. La iglesia del monasterio, dedicada a Santa Clara, es un lugar de oración y silencio, donde se pueden admirar algunos frescos del siglo XVI.

Los horarios de visita al monasterio pueden variar, y generalmente es posible visitarlo durante las horas de oración. La entrada es gratuita, aunque se agradecen las donaciones para el mantenimiento del monasterio. Como es un lugar de oración y retiro, se pide a los visitantes que respeten el silencio y la serenidad del lugar.

Visitar el Monasterio de las Clarisas Capuchinas es una oportunidad para descubrir una parte menos conocida de la historia de Urbino y para experimentar un momento de tranquilidad y reflexión. Si visitas Urbino, este lugar ofrece una experiencia única y enriquecedora.

14.- El Mausoleo de los Duques

El Mausoleo de los Duques de Urbino, también conocido como el Mausoleo de los Montefeltro, es uno de los tesoros más preciados de Urbino. Situado en la cima de una colina, este monumento funerario alberga los restos de Federico da Montefeltro, uno de los más ilustres duques de Urbino, y su esposa Battista Sforza.

La construcción del mausoleo comenzó durante la vida del duque Federico, en el siglo XV, aunque nunca se terminó por completo. Diseñado por el arquitecto Luciano Laurana, el mausoleo es una obra maestra del Renacimiento italiano, con su forma octogonal y su decoración de mármol blanco. En su interior, las tumbas de los duques se encuentran en una cámara funeraria, decorada con relieves y estatuas.

El Mausoleo de los Duques de Urbino se encuentra en Via Federico da Montefeltro, a unos 2 km del centro de la ciudad. Desde la colina, se puede disfrutar de una vista panorámica de Urbino y de las colinas de las Marcas.

Los horarios de visita pueden variar según la temporada, por lo que es aconsejable consultar la página web oficial o ponerse en contacto con la oficina de turismo de Urbino. El precio de la entrada es normalmente de unos 5 euros, aunque hay descuentos para estudiantes y personas mayores.

Visitar el Mausoleo de los Duques de Urbino es una oportunidad para sumergirse en la historia del Renacimiento italiano y para descubrir la vida y la obra de uno de los personajes más fascinantes de esa época. Recomendamos llegar temprano para disfrutar de la tranquilidad del lugar y de las vistas panorámicas de Urbino y sus alrededores.

15.- La Puerta Valbona

La Puerta Valbona es uno de los hitos más notables de Urbino. Es una de las entradas históricas a la ciudad, que se remonta a la época medieval y es un verdadero testigo del pasado de Urbino. Situada al este de la ciudad, esta puerta es la única que ha sobrevivido de las tres antiguas puertas que una vez permitieron el acceso a la ciudad.

El nombre «Valbona» proviene de un antiguo valle que se encontraba en las inmediaciones. La puerta, construida en piedra local, es un notable ejemplo de arquitectura militar medieval, con su forma arqueada y sus robustas paredes. En su época, formaba parte de las fortificaciones de la ciudad y servía como punto de entrada y salida para los mercaderes y viajeros.

La Puerta Valbona se encuentra en Via Valbona, en el este de Urbino. Se puede llegar a ella a pie desde el centro de la ciudad, a través de un agradable paseo por las pintorescas calles de Urbino.

Visitar la Puerta Valbona es una oportunidad para viajar en el tiempo y descubrir una parte de la historia de Urbino. Se recomienda llevar una cámara para capturar la belleza de este antiguo monumento y las vistas panorámicas de la ciudad que se pueden disfrutar desde su ubicación.

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