Que ver en Tropea en 15 imprescindibles

Descubrir Tropea: Un Joyero de Bellezas Naturales e Históricas en el Corazón de Calabria

¿Estás planeando tu próxima escapada y buscas un destino que combine la belleza de la naturaleza, la rica historia, la encantadora arquitectura y la auténtica cocina italiana? Deja de buscar y prepara tus maletas para Tropea, la joya de la región de Calabria, al sur de Italia. En este artículo, te guiaré a través de las maravillas que esta pintoresca ciudad tiene para ofrecerte.

Situada en un imponente acantilado con vistas al mar Tirreno, Tropea se alza como un balcón sobre el azul intenso del mar, mientras que su casco antiguo, con sus calles empedradas y edificios de colores pastel, nos traslada a una época pasada. Esta encantadora ciudad es famosa por sus impresionantes playas, sus monumentos históricos y, por supuesto, sus cebollas rojas, que le han otorgado un lugar especial en la gastronomía italiana.

Desde la majestuosa catedral hasta las playas de arena blanca, pasando por el monasterio de Santa Maria dell’Isola, cada rincón de Tropea tiene algo especial que descubrir. Si estás listo para embarcarte en un viaje lleno de descubrimientos, sigue leyendo y descubre qué ver en Tropea, la perla de Calabria.

1.- Visita a la Iglesia de Santa Maria dell’Isola

Sin duda, uno de los puntos más emblemáticos y fotografiados de Tropea es la Iglesia de Santa Maria dell’Isola, que parece salir directamente de una postal. Encaramada sobre una colina rocosa y rodeada por las aguas cristalinas del mar Tirreno, esta iglesia es un verdadero tesoro de la ciudad y no puede faltar en tu itinerario.

Para llegar a Santa Maria dell’Isola, deberás ascender una serie de escalones de piedra que zigzaguean por la ladera de la colina. Aunque la subida puede ser un poco desafiante, especialmente en los días de calor, las vistas panorámicas del litoral y del casco antiguo de Tropea desde arriba son impresionantes y hacen que valga la pena el esfuerzo. No olvides llevar una botella de agua y protector solar.

La iglesia en sí es un hermoso ejemplo de arquitectura medieval, con su exterior blanco encalado y su simple campanario que contrastan con el azul del mar y del cielo. El interior, aunque modesto, es muy acogedor y está imbuido de una atmósfera de paz y serenidad.

Pero la Iglesia de Santa Maria dell’Isola es más que solo su edificio; los jardines que la rodean están impecablemente cuidados, con caminos bordeados de flores y plantas aromáticas, bancos para descansar y disfrutar de la vista, e incluso un pequeño cementerio que sirve como último lugar de descanso para los monjes locales.

Recuerda que, a pesar de ser una atracción turística, Santa Maria dell’Isola es también un lugar de culto y es importante respetar las normas de decoro. Disfruta de tu visita a este rincón especial de Tropea y no olvides tu cámara para inmortalizar las magníficas vistas.

2.- Paseo por el casco antiguo de Tropea

Explorar el casco antiguo de Tropea es como entrar en un túnel del tiempo que te transporta al esplendor medieval de esta joya calabresa. Con sus calles empedradas y estrechas, sus edificios de tonos cálidos y sus plazas llenas de vida, el centro histórico de Tropea es el corazón latente de la ciudad y un imprescindible en cualquier visita.

Comienza tu paseo en la Piazza Vittorio Veneto, una de las plazas principales de la ciudad. Aquí puedes admirar la famosa estatua de la Virgen Maria, que es el centro de muchas celebraciones y procesiones locales. Desde aquí, sumérgete en el entramado de calles y callejones que se extienden en todas direcciones.

Las calles de Tropea están llenas de encanto en cada esquina. Sus edificios son una mezcla de arquitectura medieval y barroca, con fachadas desgastadas por el tiempo, balcones de hierro forjado y puertas de madera envejecida. Muchos de estos edificios albergan tiendas de artesanía local, cafeterías y restaurantes donde puedes detenerte a probar delicias locales como la cebolla roja de Tropea o el gelato de tartufo.

En tu paseo, no dejes de visitar la Catedral de Tropea, un elegante edificio del siglo XII que alberga un impresionante retablo de madera y numerosas obras de arte religioso. Si eres amante de las vistas panorámicas, haz un alto en el camino en el mirador de la Piazza Ercole, desde donde tendrás una vista espectacular del mar Tirreno y de la Iglesia de Santa Maria dell’Isola.

Finaliza tu paseo en Corso Vittorio Emanuele, la calle principal del casco antiguo, donde puedes encontrar desde tiendas de recuerdos hasta boutiques de moda. Aquí puedes aprovechar para hacer algunas compras, tomar un café en una de sus numerosas terrazas o simplemente sentarte y disfrutar del ir y venir de la gente.

El casco antiguo de Tropea es un auténtico laberinto de historia y belleza, un lugar donde puedes perder la noción del tiempo y sumergirte en el auténtico espíritu del sur de Italia. Te recomiendo que te dejes llevar y disfrutes de cada rincón, porque cada detalle cuenta su propia historia.

3.- Disfruta de un baño en la playa de Rotonda

No hay visita a Tropea que esté completa sin pasar un día en la Playa de la Rotonda, también conocida como ‘la spiaggia delle sirene’ o la playa de las sirenas. Ubicada en pleno corazón de la ciudad, es la más famosa y visitada, y no es para menos, ya que su belleza es incomparable.

La playa de la Rotonda se extiende a los pies de los imponentes acantilados sobre los que se asienta Tropea, proporcionando un contraste visual espectacular entre el verde intenso de la vegetación que adorna la roca, el blanco puro de las casas de la ciudad colgadas sobre el precipicio y el azul turquesa del mar Tirreno. Las aguas cristalinas y la arena blanca y fina hacen de este rincón un verdadero paraíso terrenal.

Para llegar a la playa tendrás que descender una serie de escaleras empinadas que serpentean por el acantilado. Aunque pueda parecer una ardua tarea, el esfuerzo se ve recompensado por las vistas panorámicas de la costa y el mar que podrás disfrutar durante el descenso.

Una vez en la playa, podrás disfrutar de un baño en sus cálidas y transparentes aguas, que en los días soleados adquieren un color azul intenso que parece sacado de una postal. La playa está equipada con tumbonas y sombrillas para alquilar, aunque también hay espacio libre para aquellos que prefieran extender su toalla en la arena.

Y no solo de baños y sol vive el visitante en la Playa de la Rotonda. Los amantes del snorkel podrán explorar las aguas en busca de la diversa vida marina que habita en los alrededores, mientras que los más aventureros pueden alquilar una tabla de paddle surf o incluso un kayak para explorar la costa a su ritmo.

No puedes irte sin disfrutar de un helado o un granizado en uno de los chiringuitos que bordean la playa. El ‘tartufo di Pizzo’, un delicioso helado de chocolate y avellana originario de la región, es una opción que no te puedes perder.

En resumen, un día en la Playa de la Rotonda es una experiencia imprescindible en Tropea. Ya sea que prefieras relajarte bajo el sol, darte un chapuzón en las aguas turquesas o disfrutar de la belleza natural del entorno, esta playa tiene algo para todos. Y cuando el sol empiece a ponerse, no te pierdas el espectáculo: las puestas de sol en Tropea son verdaderamente inolvidables.

4.- Paseo en barco hasta las Islas Eolias

El archipiélago de las Islas Eolias es uno de los grandes tesoros que esconde la costa de Calabria, y desde Tropea puedes embarcarte en una aventura inolvidable para descubrir este paraíso volcánico.

Las excursiones en barco a las Islas Eolias parten regularmente desde el puerto de Tropea. Este viaje marítimo es una oportunidad excepcional para disfrutar de las aguas turquesas del mar Tirreno y de los espectaculares paisajes que ofrecen estas islas, reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La joya del archipiélago es, sin lugar a dudas, Stromboli, famosa por su volcán activo. Desde la comodidad del barco podrás observar el impresionante espectáculo de la «Sciara del Fuoco», una pendiente del volcán desde donde la lava se precipita hacia el mar en un fascinante despliegue de luces y colores. Al desembarcar, aprovecha la oportunidad para pasear por sus encantadoras calles blancas y degustar la gastronomía local.

Otro imperdible del archipiélago es la isla de Panarea, la más pequeña y exclusiva de las Eolias. Sus aguas cristalinas y su animada vida nocturna atraen a turistas y famosos de todo el mundo. No te pierdas la oportunidad de sumergirte en el mar y explorar las increíbles formaciones rocosas y la rica vida marina.

En Lipari, la isla más grande, te espera un pintoresco casco antiguo y una imponente fortaleza con vistas panorámicas al archipiélago. Además, podrás deleitarte con sus famosas caponatas y dulces de almendra.

También podrás descubrir la belleza salvaje de las otras islas: Vulcano, con sus famosos lodos termales; Salina, famosa por su producción de capers; Filicudi y Alicudi, las más remotas y menos pobladas, auténticos remansos de paz.

Concluye tu día de aventura disfrutando del atardecer desde la cubierta del barco, mientras degustas una copa de vino local y contemplas cómo las últimas luces del día se funden con el azul profundo del mar. Sin duda, una experiencia que te dejará con recuerdos imborrables de tu visita a Tropea.

Así que no lo dudes, añade el paseo en barco a las Islas Eolias a tu lista de cosas que hacer en Tropea. La belleza y la magia de este archipiélago volcánico te están esperando para ofrecerte una experiencia inolvidable.

5.- Visita al Duomo de Tropea

La catedral de Tropea, conocida como el Duomo, es un sitio imperdible en cualquier visita a esta encantadora ciudad calabresa. Ubicada en el corazón del casco antiguo, esta impresionante estructura normanda, construida en el siglo XII, es un recordatorio de la rica historia de Tropea y un testimonio de su pasado religioso y cultural.

La arquitectura del Duomo es una mezcla fascinante de estilos, desde su fachada normanda hasta su interior barroco. Al pasar por las robustas puertas de madera, entrarás en un espacio lleno de tranquilidad y belleza. En su interior, destacan los valiosos frescos, las tallas de madera y los intrincados detalles de los altares, donde se aprecia la dedicación y la habilidad de los artesanos locales a lo largo de los siglos.

Uno de los tesoros más preciados de la catedral es la estatua de la Madonna di Romania, la patrona de Tropea. Según la leyenda, esta imagen de la Virgen fue donada a la ciudad por un marinero anónimo en el siglo XI. Se dice que la Madonna protege a los habitantes de Tropea y a los visitantes de la ciudad, y cada año se celebra una gran procesión en su honor.

No olvides visitar la cripta de la catedral, un espacio evocador donde podrás apreciar algunos de los artefactos religiosos más antiguos de la ciudad, y el campanario, desde donde se obtienen vistas panorámicas de Tropea y su maravillosa costa.

Una visita al Duomo de Tropea es mucho más que una simple visita turística. Es un viaje a través de los siglos, una inmersión en las tradiciones y la historia de esta ciudad costera. Así que, mientras paseas por las calles empedradas de Tropea, asegúrate de hacer una parada en la catedral. Tómate un momento para apreciar su belleza y reflexionar sobre las muchas historias que sus antiguas paredes han presenciado.

Con su encanto antiguo y su profunda importancia para la comunidad local, el Duomo de Tropea es, sin duda, una parada obligatoria en tu recorrido por esta bella ciudad de Calabria.

6.- Degusta la famosa cebolla roja de Tropea

Cuando se habla de la gastronomía de Tropea, un nombre destaca por encima de todos: la famosa cebolla roja de Tropea. Esta cebolla, con su color característico y sabor dulce, ha hecho famosa a esta pequeña ciudad de Calabria no solo en Italia, sino en todo el mundo.

Conocida en italiano como «Cipolla Rossa di Tropea», esta variedad particular de cebolla tiene una forma ligeramente alargada, un color rojo vibrante y un sabor excepcionalmente dulce, casi afrutado. Esto se debe al suelo volcánico y al clima particularmente suave de la región, que proporcionan las condiciones ideales para su cultivo.

La cebolla roja de Tropea es la protagonista de muchos platos locales, desde ensaladas frescas y salsas para pasta hasta mermeladas y conservas. Es común encontrarla en los mercados locales, donde los agricultores la venden fresca, en trenzas tradicionales o en diversas preparaciones.

No puedes decir que has experimentado la verdadera Tropea sin haber probado esta famosa cebolla. Te sugerimos probar la «salsa de cebolla roja de Tropea» sobre un plato de pasta, o incluso la mermelada de cebolla, que es perfecta sobre una rebanada de pan tostado para un aperitivo.

Además, cada verano, Tropea acoge la «Sagra della Cipolla», un festival dedicado a la cebolla roja. Durante el evento, los visitantes pueden probar una variedad de platos preparados con cebolla roja, aprender sobre las técnicas de cultivo y ver demostraciones de cocina.

Así que cuando estés en Tropea, asegúrate de deleitar tu paladar con la cebolla roja local. Su sabor único te sorprenderá y te dará una auténtica muestra de la rica y vibrante gastronomía de esta joya costera de Calabria.

7.- Paseo por el Corso Vittorio Emanuele

El Corso Vittorio Emanuele es más que una simple calle en Tropea, es el latido del corazón de la ciudad. Esta animada avenida, bautizada en honor al primer rey de la Italia unificada, es el lugar donde se congrega la vida local, el color y el sabor de Tropea en toda su esencia.

Recorrer el Corso Vittorio Emanuele es una experiencia en sí misma. En cada paso, encontrarás encantadores edificios de época, elegantes boutiques, tiendas de artesanía local y, por supuesto, una gran variedad de restaurantes y cafeterías donde degustar los manjares de la gastronomía calabresa.

Aquí, el aroma de la cebolla roja de Tropea salteada, el sonido de las risas y las charlas animadas de los lugareños, el bullicio de las tiendas y el vaivén constante de la gente son el telón de fondo de tu paseo. Y no te sorprendas si, entre un edificio y otro, una pequeña callejuela desciende abruptamente hacia el mar, ofreciéndote panorámicas impresionantes del cristalino Mar Tirreno.

El Corso Vittorio Emanuele también es el lugar ideal para una parada gastronómica. Las pasticcerias locales exhiben su gama de dulces locales, como «tartufi», helados recubiertos de cacao, y el famoso «torrone», un turrón blando con almendras y miel. Las enotecas, por otro lado, te invitan a degustar los vinos locales, perfectos para acompañar un trozo de pecorino o un filete de ‘nduja, un embutido picante típico de la región.

Cuando el sol comienza a ponerse, el Corso Vittorio Emanuele se convierte en el lugar perfecto para el tradicional «passeggiata», el paseo vespertino italiano. Los locales se visten con sus mejores galas y pasean arriba y abajo por la calle, deteniéndose para charlar con amigos o para disfrutar de un aperitivo en uno de los muchos bares.

En resumen, un paseo por el Corso Vittorio Emanuele te permitirá sumergirte en la vida de Tropea y absorber su ambiente vibrante y auténtico. No te lo puedes perder.

8.- Visita al Museo Diocesano de Tropea

El Museo Diocesano de Tropea es una joya cultural que te permite sumergirte en el patrimonio artístico y religioso de la región. Ubicado en el corazón de la ciudad, en el antiguo Palazzo Vescovile, este museo es una parada obligada para cualquier amante del arte y la historia.

El Museo Diocesano de Tropea te sorprenderá con su valiosa colección de objetos litúrgicos, reliquias, manuscritos antiguos y obras de arte, principalmente de la Edad Media y el Renacimiento. Aquí se custodian testimonios fascinantes del pasado religioso y cultural de Tropea y su región, Calabria.

El recorrido por el museo comienza con la Galería de los Obispos, donde se pueden admirar retratos de prelados que han marcado la historia de la diócesis. La visita continúa en la Sala del Tesoro, que alberga una serie de valiosas piezas de orfebrería, entre las que destacan cálices y relicarios de gran valor artístico y devocional.

Una de las joyas del museo es el Codex Purpureus, un antiguo manuscrito del Evangelio de los siglos VI-VII, que destaca por estar escrito en tinta plateada y dorada sobre pergamino tenido de púrpura. Es uno de los pocos ejemplos de este tipo de manuscritos que se conservan en el mundo.

El recorrido concluye en la Pinacoteca, donde se pueden admirar obras de arte sacro que abarcan desde la Edad Media hasta la época moderna, incluyendo obras de maestros locales y de escuelas de arte italianas. La galería ofrece una maravillosa oportunidad para contemplar de cerca el arte sacro de Calabria, y para apreciar la habilidad y devoción que los artistas han vertido en sus obras.

La visita al Museo Diocesano de Tropea es una magnífica oportunidad para conocer más de cerca la rica historia y cultura de Tropea. Es una ventana a la tradición y el patrimonio de esta encantadora ciudad italiana. No te pierdas la oportunidad de explorar este tesoro oculto durante tu estancia en Tropea.

9.- Descubre las vistas panorámicas desde el balcón de la Piazza Ercole

Una visita a Tropea no estaría completa sin disfrutar de las impresionantes vistas panorámicas desde el Balcón de la Piazza Ercole. Situado en la parte alta de la ciudad, este balcón es un lugar perfecto para capturar la belleza de Tropea y sus alrededores.

Piazza Ercole es una pequeña plaza ubicada en el corazón del centro histórico de Tropea, rodeada de edificios antiguos y calles adoquinadas que cuentan historias de siglos pasados. La plaza en sí es un lugar encantador para pasear, con su ambiente relajado, sus pequeños cafés y restaurantes, y su atmósfera genuinamente italiana.

Pero la verdadera joya de Piazza Ercole es su balcón panorámico. Desde aquí, se puede disfrutar de una vista verdaderamente impresionante del Mar Tirreno, la playa de arena blanca de Tropea y el impresionante acantilado sobre el que se asienta la ciudad. En días claros, incluso se puede llegar a ver las Islas Eolias y el volcán Stromboli en la distancia.

Este escenario es especialmente mágico al atardecer, cuando los colores cálidos del sol poniente bañan la ciudad y el mar, creando una atmósfera romántica y casi surrealista. No olvides traer tu cámara, ya que querrás capturar este espectáculo de colores y luz.

Pero el Balcón de la Piazza Ercole no es sólo un lugar para admirar la vista. También es un lugar para reflexionar, para tomar un respiro y simplemente disfrutar del momento. Aquí, rodeado de belleza natural y arquitectónica, es fácil entender por qué Tropea es tan amada por los locales y los visitantes por igual.

Por todo esto, el Balcón de la Piazza Ercole es una parada obligada en tu visita a Tropea. Así que asegúrate de reservar un poco de tiempo para disfrutar de este panorama impresionante, que te dejará con recuerdos inolvidables de tu viaje a esta encantadora ciudad italiana.

10.- Disfruta de la puesta de sol en la playa de Michelino

Una de las maravillas que no puedes dejar pasar al visitar Tropea es disfrutar de la espectacular puesta de sol en la Playa de Michelino. Ubicada a solo unos pasos del centro histórico de la ciudad, esta pintoresca playa es famosa por sus impresionantes vistas al mar y sus memorables atardeceres.

Nada se compara con la sensación de admirar el sol mientras se desvanece en el horizonte, llenando el cielo con una variedad de tonos naranjas, rosas y rojos. El resplandor del sol poniente ilumina las aguas del Mar Tirreno, dando lugar a una experiencia visual realmente impresionante.

La playa de Michelino, con su arena fina y blanca, su mar cristalino y sus impresionantes formaciones rocosas, es el escenario perfecto para este espectáculo natural. Además, su ubicación algo apartada y su ambiente tranquilo la convierten en un lugar ideal para relajarse y disfrutar de la belleza de la naturaleza.

Prepara tu manta de playa, trae una cesta de picnic y siéntate en la arena mientras esperas el espectáculo del atardecer. No olvides tu cámara, ya que querrás capturar estos momentos únicos. Después de todo, las puestas de sol en la playa de Michelino son algo que definitivamente querrás recordar.

Pero no se trata solo de la vista. El sonido de las olas rompiendo contra la orilla, la brisa del mar en tu rostro y la paz que se siente al estar en contacto con la naturaleza hacen de este momento algo realmente especial. Es una experiencia que te invita a reflexionar, a soñar y a apreciar la belleza del mundo que te rodea.

Por todo esto, te recomendamos que no te pierdas la oportunidad de disfrutar de una puesta de sol en la playa de Michelino durante tu visita a Tropea. Es una experiencia que te tocará el alma y que, sin duda, será uno de los momentos más destacados de tu viaje.

11.- Disfruta de la puesta de sol en la playa de Michelino

Una de las maravillas que no puedes dejar pasar al visitar Tropea es disfrutar de la espectacular puesta de sol en la Playa de Michelino. Ubicada a solo unos pasos del centro histórico de la ciudad, esta pintoresca playa es famosa por sus impresionantes vistas al mar y sus memorables atardeceres.

Nada se compara con la sensación de admirar el sol mientras se desvanece en el horizonte, llenando el cielo con una variedad de tonos naranjas, rosas y rojos. El resplandor del sol poniente ilumina las aguas del Mar Tirreno, dando lugar a una experiencia visual realmente impresionante.

La playa de Michelino, con su arena fina y blanca, su mar cristalino y sus impresionantes formaciones rocosas, es el escenario perfecto para este espectáculo natural. Además, su ubicación algo apartada y su ambiente tranquilo la convierten en un lugar ideal para relajarse y disfrutar de la belleza de la naturaleza.

Prepara tu manta de playa, trae una cesta de picnic y siéntate en la arena mientras esperas el espectáculo del atardecer. No olvides tu cámara, ya que querrás capturar estos momentos únicos. Después de todo, las puestas de sol en la playa de Michelino son algo que definitivamente querrás recordar.

Pero no se trata solo de la vista. El sonido de las olas rompiendo contra la orilla, la brisa del mar en tu rostro y la paz que se siente al estar en contacto con la naturaleza hacen de este momento algo realmente especial. Es una experiencia que te invita a reflexionar, a soñar y a apreciar la belleza del mundo que te rodea.

Por todo esto, te recomendamos que no te pierdas la oportunidad de disfrutar de una puesta de sol en la playa de Michelino durante tu visita a Tropea. Es una experiencia que te tocará el alma y que, sin duda, será uno de los momentos más destacados de tu viaje.

12.- Excursión a las cercanas ciudades de Pizzo y Capo Vaticano

Si dispones de tiempo suficiente durante tu estancia en Tropea, no puedes dejar pasar la oportunidad de explorar las maravillosas ciudades cercanas de Pizzo y Capo Vaticano. Ambos destinos son fáciles de alcanzar y ofrecen una amplia variedad de atracciones turísticas que te permitirán adentrarte aún más en la rica cultura, la historia y las maravillas naturales de esta región italiana.

La ciudad de Pizzo, también conocida como «la ciudad del helado», es famosa por su Tartufo, un helado de trufa cubierto de cacao en polvo que es un verdadero manjar. Pero Pizzo no es solo helados. Pasea por sus calles empedradas y descubre la maravillosa arquitectura medieval de la ciudad, incluyendo el histórico castillo de Murat, un importante testimonio del pasado de Calabria. Desde aquí, las vistas al Golfo de Santa Eufemia son absolutamente impresionantes.

Después de tu visita a Pizzo, te sugerimos que te dirijas hacia Capo Vaticano, un promontorio situado en la costa tirrena de Calabria, famoso por sus impresionantes vistas al mar y sus hermosas playas. La belleza natural de Capo Vaticano te dejará sin aliento. No puedes dejar de visitar la famosa playa de Grotticelle, conocida por su arena blanca y sus aguas cristalinas. Si te gustan las actividades al aire libre, Capo Vaticano ofrece también numerosos senderos de trekking que te permitirán descubrir la belleza salvaje de su entorno natural.

En definitiva, una excursión a Pizzo y Capo Vaticano es una fantástica manera de complementar tu estancia en Tropea. No solo tendrás la oportunidad de conocer más sobre la rica historia y cultura de la región, sino que también podrás admirar algunas de las vistas más espectaculares de la costa de Calabria. Así que prepara tu cámara y tu espíritu aventurero, y disfruta de un día de exploración y descubrimiento en estas joyas del sur de Italia.

13.- Aventúrate hasta la cueva del ermitaño

Entre las muchas maravillas naturales que ofrece Tropea, la Cueva del Ermitaño es uno de esos destinos fuera de lo común que no te puedes perder. Una joya escondida que brinda a sus visitantes un pedacito de la rica historia y el impresionante paisaje costero de esta región de Italia.

La Cueva del Ermitaño, conocida localmente como «La Grotta del Romito», es una cueva natural situada a lo largo de la costa, a pocos kilómetros de Tropea. Su nombre proviene de las antiguas leyendas locales que cuentan que durante muchos años fue el hogar de un ermitaño. Esta cueva, hoy un monumento de interés histórico y arqueológico, fue un lugar de peregrinación y meditación durante la Edad Media.

El acceso a la cueva es un poco complicado, ya que implica una caminata corta pero empinada a lo largo de un sendero rocoso. Pero, sin lugar a dudas, el esfuerzo vale la pena. Una vez que llegas, te encontrarás con una vista panorámica impresionante de la costa de Calabria y el azul turquesa del Mar Tirreno.

Dentro de la cueva, puedes admirar la impresionante geología de la formación rocosa y sentir la atmósfera de tranquilidad que la rodea. Además, encontrarás un altar de piedra que data de la época medieval, un recordatorio de la rica historia y las antiguas tradiciones de la zona.

Visitar la Cueva del Ermitaño es, sin duda, una experiencia única que te permitirá conectarte con la naturaleza y la historia de Tropea. Recuerda llevar calzado adecuado para la caminata y una cámara para capturar las increíbles vistas que te esperan. Esta aventura será sin duda uno de los momentos más memorables de tu visita a Tropea.

14.- Visita al antiguo barrio de la ‘Porta Nuova’

Un paseo por el antiguo barrio de la ‘Porta Nuova’ es un viaje en el tiempo que ningún visitante de Tropea debería perderse. Este pintoresco y encantador rincón de la ciudad es un testimonio vivo de la rica historia y el patrimonio cultural de esta joya calabresa.

Porta Nuova, también conocida como la puerta de la ciudad, es el antiguo barrio que una vez marcó la entrada principal a Tropea durante la época medieval. Hoy en día, este barrio es famoso por sus estrechas calles empedradas, casas coloridas con balcones florecidos y una atmósfera tranquila y auténticamente italiana.

A medida que paseas por las estrechas callejuelas, podrás admirar la hermosa arquitectura antigua, incluyendo casas de piedra construidas hace siglos, y la famosa Puerta Nuova, un arco de piedra que una vez sirvió como entrada a la ciudad fortificada. No olvides mirar hacia arriba para ver los emblemáticos balcones de hierro forjado, un rasgo característico de la arquitectura local.

En este barrio, la vida parece transcurrir a un ritmo más lento, permitiéndote disfrutar plenamente del ambiente italiano. Los lugareños son amigables y acogedores, y es posible que incluso te inviten a probar algunos de sus productos caseros, como el famoso aceite de oliva de Calabria o los deliciosos higos locales.

Durante tu visita, no te pierdas la oportunidad de explorar las numerosas tiendas de artesanía y boutiques independientes que salpican el barrio. Aquí encontrarás una variedad de productos locales únicos, desde cerámica pintada a mano hasta joyería hecha a mano, y quizás incluso una botella del famoso vino de Tropea.

En definitiva, una visita al antiguo barrio de la ‘Porta Nuova’ es una forma perfecta de sumergirse en la historia y la cultura de Tropea. No solo tendrás la oportunidad de conocer el patrimonio de la ciudad, sino también de experimentar la hospitalidad y el encanto de su gente.

15.- Prueba el helado local de tartufo en Piazza Cannone

Una visita a Tropea no estaría completa sin una parada en la Piazza Cannone para degustar el exquisito helado local: el Tartufo. Este manjar, que ha ganado fama en todo el mundo, es una auténtica delicia para el paladar y una parada obligada para cualquier amante de los dulces.

El Tartufo es un helado tradicional italiano que se originó en la región de Calabria y ha ganado reconocimiento en todo el mundo. Su nombre se traduce como «trufa», y es fácil ver por qué: este delicioso postre se asemeja a una trufa, con un exterior de cacao en polvo y una sorpresa de chocolate en su interior. La combinación de sabores ricos y texturas cremosas hace que este helado sea absolutamente irresistible.

Piazza Cannone es uno de los mejores lugares de Tropea para probar este postre. Allí encontrarás una serie de gelaterías artesanales, cada una ofreciendo su propia versión del Tartufo. Algunos mantienen la receta clásica de chocolate, mientras que otros experimentan con sabores como fresa, pistacho o avellana. Independientemente de cuál elijas, te garantizamos que será una experiencia que recordarás.

Mientras disfrutas de tu Tartufo, toma un momento para admirar la belleza de la Piazza Cannone. Esta plaza histórica es el corazón de Tropea, con sus cafés al aire libre, sus encantadoras tiendas de recuerdos y, por supuesto, las impresionantes vistas al mar Tirreno. Es el lugar perfecto para relajarte y saborear la auténtica atmósfera italiana.

Probar el Tartufo en Piazza Cannone no es solo una experiencia culinaria, es una forma de sumergirse en la cultura y las tradiciones de Tropea. Así que, cuando visites esta hermosa ciudad, asegúrate de hacer una parada para disfrutar de este famoso postre. ¡Te prometemos que tu paladar te lo agradecerá!

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