15 lugares que ver en la Costa Amalfitana

¿Sueñas con pintorescos pueblos de casas coloridas que se aferran a acantilados escarpados, con vistas panorámicas del reluciente mar Tirreno?

¿Anhelas caminar por calles empedradas, perderse entre los aromas del limoncello y la auténtica pizza napolitana, y ser seducido por la dulce melodía del italiano que flota en el aire?

Entonces, es hora de que prepares tus maletas y te embarques en una aventura inolvidable a la Costa Amalfitana, una perla brillante en el corazón del Mediterráneo, que te dejará impresionado con su belleza sin igual.

Desde las calles sinuosas de Positano hasta las aguas cristalinas de la Gruta Azul en Capri, la Costa Amalfitana es un festín para los sentidos. Aquí, cada día es una nueva oportunidad para descubrir maravillas ocultas, ya sea que te encuentres tomando el sol en la reluciente Playa de Marina di Praia en Praiano, degustando la deliciosa colatura di alici en el pintoresco pueblo pesquero de Cetara, o caminando por el celeste Sendero de los Dioses, con vistas panorámicas que te dejarán sin aliento.

Qué ver en la Costa Amalfitana

El viaje a la Costa Amalfitana es mucho más que un simple viaje: es una inmersión en un estilo de vida, un lugar donde la belleza y la historia se encuentran en cada esquina.

En este artículo, te guiaremos a través de 15 atracciones imprescindibles que ver en la Costa Amalfitana, que te ayudarán a aprovechar al máximo tu visita a este paradisíaco rincón de Italia. Prepárate para caer bajo el hechizo de la Costa Amalfitana, un lugar que, una vez visitado, nunca se olvida.

1.- Positano, la joya de la Costa de Amalfi

El pueblo de Positanom es, sin lugar a dudas, la joya de la Costa Amalfitana. Este pintoresco pueblo de coloridas casas empinadas es una parada obligatoria. Aquí, te sentirás como si estuvieras en un cuadro viviente, gracias a las vistas impresionantes de la costa y el mar Tirreno.

Pintoresco y encantador, Positano es, sin duda, el diamante más deslumbrante de la corona de la Costa Amalfitana. Este vertiginoso pueblo, con sus casas color pastel escalonadas en las laderas de los acantilados y sus vistas panorámicas del mar Tirreno, parece haber sido arrancado directamente de un lienzo. Su belleza es tan impresionante que ha inspirado a artistas y escritores durante siglos, y te robará el aliento a ti también.

El corazón de Positano es su vibrante centro de la ciudad. Aquí, las calles estrechas y sinuosas están llenas de boutiques de moda, tiendas de artesanía local y restaurantes que sirven deliciosos platos de la cocina amalfitana. Pasear por estas calles es como caminar por un laberinto de color y encanto, con una nueva sorpresa en cada esquina.

La joya arquitectónica de Positano es la Iglesia de Santa Maria Assunta, fácilmente reconocible por su majestuosa cúpula de mayólica. En su interior, podrás admirar un icónico ícono bizantino de la Virgen María, así como otros tesoros artísticos.

Para aquellos que buscan sol y mar, la Playa Grande de Positano es un sueño hecho realidad. Esta amplia franja de arena y guijarros es perfecta para tomar el sol, nadar en las aguas cristalinas del mar Tirreno o simplemente disfrutar del ambiente alegre. Para una experiencia más tranquila, la cercana Playa de Fornillo es una opción encantadora.

Si bien Positano no cuenta con museos en el sentido tradicional, la ciudad en sí es un museo vivo de la arquitectura mediterránea. Sin embargo, hay varias galerías de arte que vale la pena visitar, como la Galería Franco Senesi, que exhibe obras de artistas locales e internacionales.

Si te sientes aventurero, puedes tomar la famosa ruta de senderismo «Camino de los Dioses» («Il Sentiero degli Dei»). Esta impresionante ruta ofrece vistas espectaculares de Positano y la Costa Amalfitana, y es una experiencia inolvidable.

Termina el día con una cena en uno de los muchos restaurantes de Positano, donde puedes degustar platos de pescado fresco, pasta hecha a mano y, por supuesto, un vaso de limoncello.

Positano es más que un destino turístico; es una experiencia que te cautiva y te deja anhelando más. Con su belleza indiscutible y su vibrante atmósfera, es un lugar donde los sueños mediterráneos se hacen realidad.

2.- Amalfi, la «Capital de la Costa»

Centelleante como una joya en el borde del mar Tirreno, Amalfi, el pueblo que da nombre a la famosa Costa Amalfitana, es un destino obligado para cualquier viajero en busca de belleza, historia y cultura. Con sus pintorescas calles empedradas, sus viviendas blancas que se aferran a las laderas de los acantilados y su vibrante atmósfera, Amalfi es un verdadero deleite para los sentidos.

Comenzando por su impresionante Catedral de San Andrés, una obra maestra arquitectónica que domina la plaza principal de Amalfi. Esta majestuosa iglesia, con su inconfundible fachada de rayas blancas y negras y su impresionante escalinata, es una mezcla fascinante de estilos árabe-normando y gótico. En su interior, puedes explorar el fascinante Cripta de San Andrés, donde se dice que se guardan los restos del apóstol San Andrés.

Después de una visita a la catedral, dirígete a las antiguas Arsenales de la República. Estos enormes astilleros del siglo IX, donde se construyeron las poderosas galeras de la flota de Amalfi, son un recordatorio del pasado marítimo de Amalfi. Hoy en día, los Arsenales a menudo albergan exposiciones de arte y eventos culturales.

Otra parada cultural es el Museo della Carta, un homenaje a la tradición de la fabricación de papel de Amalfi. En este antiguo molino de papel, puedes aprender sobre el proceso de fabricación de papel y ver antiguas máquinas de papel en acción.

Para una experiencia más relajada, dirígete a la playa de Amalfi. Aunque puede estar bastante concurrida durante los meses de verano, esta playa de guijarros es perfecta para tomar el sol, nadar o simplemente disfrutar de la vista del mar y los barcos que van y vienen.

No te olvides de probar la deliciosa gastronomía de Amalfi. Prueba el limoncello, un licor dulce y fuerte hecho de los famosos limones de Amalfi, o deléitate con un plato de «scialatielli ai frutti di mare», una pasta fresca con mariscos.

Por último, no puedes dejar Amalfi sin pasear por las estrechas calles y callejones del centro de la ciudad. Aquí, encontrarás tiendas que venden todo, desde cerámica pintada a mano hasta sandalias de cuero hechas a medida, perfectas para llevar a casa un recuerdo de tu viaje.

Amalfi es mucho más que un simple destino turístico: es una puerta de entrada a un mundo de belleza impresionante, rica historia y auténtica cultura italiana. No importa cuánto tiempo pases aquí, te irás con la promesa de volver.

3.- Ravello, el balcón de la Costa de Amalfi

Nido de águila situado en lo alto de las laderas escarpadas de la Costa Amalfitana, Ravello es un oasis de tranquilidad y belleza. Conocido como el «balcón de la Costa Amalfitana», este encantador pueblo ofrece algunas de las vistas más impresionantes de la costa, con panoramas que se extienden desde los acantilados de la costa hasta el brillante mar Tirreno.

La joya de la corona de Ravello es, sin duda, la Villa Rufolo. Esta impresionante villa, con sus jardines en terrazas y sus vistas panorámicas, ha sido fuente de inspiración para artistas y músicos durante siglos. No te pierdas el famoso jardín de la villa, un festín de colores vibrantes y aromas embriagadores que Richard Wagner comparó con el mítico jardín del paraíso en su ópera Parsifal. Cada verano, la villa alberga el Festival de Ravello, un festival de música y arte que atrae a artistas de todo el mundo.

Otra parada obligatoria en Ravello es la Villa Cimbrone. Aunque la villa en sí es privada, los jardines están abiertos al público y ofrecen algunas de las mejores vistas de la costa. El punto culminante es el «Terrazzo dell’Infinito» (Terraza del Infinito), una terraza bordeada de bustos de mármol que ofrece una vista panorámica que te dejará sin aliento.

No puedes dejar Ravello sin visitar la Catedral de Ravello, dedicada a San Pantaleón. Este impresionante edificio del siglo XI alberga una cripta con frescos y un impresionante púlpito de mármol.

Aunque Ravello no tiene playas propias debido a su ubicación en la cima de la montaña, su posición elevada ofrece un respiro del calor del verano y las playas de Amalfi y Minori están a solo un corto trayecto en coche o autobús.

Ravello puede ser pequeño en tamaño, pero está lleno de encanto e historia. Desde sus impresionantes villas y jardines hasta sus vistas panorámicas y su tranquilo ambiente, este pintoresco pueblo es un verdadero paraíso para aquellos que buscan escapar del bullicio de la vida cotidiana y sumergirse en la belleza y la serenidad. Una vez que llegues a Ravello, entenderás por qué este lugar ha sido elogiado como un pedazo de cielo en la tierra.

4.- La Gruta azul de la isla de Capri

Esta maravilla natural, conocida en italiano como Grotta Azzurra, es famosa por el intenso color azul de sus aguas. Una visita a Capri no estaría completa sin un paseo en barco por la Gruta Azul.

5.- Furore y su fiordo

Uno de los fiordos más bellos de Italia, es un lugar mágico donde la montaña se encuentra con el mar. El pequeño puente que lo cruza es perfecto para tomar fotos impresionantes.

6.- Praiano

Menos concurrido que Positano y Amalfi, Praiano ofrece tranquilidad, bellas vistas y playas encantadoras, como la Playa de Marina di Praia.

7.- Sorrento

Aunque técnicamente no está en la Costa Amalfitana, Sorrento suele ser la puerta de entrada a esta región. Con su animado centro, hermosas vistas del Vesubio y acceso a la isla de Capri, es un lugar imprescindible.

8.- Sentiero degli Dei

Este sendero, cuyo nombre significa «Sendero de los Dioses», ofrece unas vistas panorámicas impresionantes de la costa. Es un paseo para los amantes del senderismo y la naturaleza.

9.- La isla de Ischia

Con sus aguas termales curativas, sus exuberantes jardines y sus impresionantes vistas al mar, Ischia, la isla más grande del Golfo de Nápoles, es un verdadero paraíso en la tierra. A solo un corto viaje en ferry desde la Costa Amalfitana, esta isla ofrece una mezcla perfecta de belleza natural, rica historia y cultura vibrante.

El centro histórico de Ischia, Ischia Ponte, es el hogar del emblemático Castello Aragonese. Esta imponente fortaleza, construida en un islote y conectada al resto de Ischia por un puente de piedra, ofrece vistas panorámicas del mar y alberga una serie de iglesias y museos, incluido el Museo delle Armi, que muestra una colección de armas y armaduras históricas.

Después de explorar el castillo, puedes relajarte en uno de los muchos balnearios termales de Ischia. Conocida como la «isla de la eterna juventud» por sus aguas ricas en minerales, Ischia es famosa por sus balnearios, como el Parque Termal Negombo y los Jardines Poseidón, donde puedes sumergirte en piscinas termales al aire libre y disfrutar de tratamientos de spa.

La belleza natural de Ischia no se limita a sus aguas termales. El Jardín La Mortella, diseñado por la esposa del compositor inglés William Walton, es un oasis de paz y tranquilidad, con una impresionante colección de plantas exóticas, estanques tranquilos y vistas al mar.

Ischia también es conocida por sus hermosas playas. La Playa de los Maronti, la más grande de la isla, es un tramo de arena dorada que se extiende por más de 3 km, perfecto para tomar el sol y nadar en las cálidas aguas del mar Tirreno.

No te pierdas una visita a la Iglesia del Soccorso en Forio, famosa por su arquitectura blanca y sus impresionantes vistas al mar. Decorada con majolica y situada en un acantilado sobre el mar, esta iglesia es un lugar perfecto para disfrutar de la puesta de sol.

Ischia es más que una isla; es un lugar donde puedes rejuvenecer tu cuerpo y tu alma, explorar tesoros históricos y sumergirte en la auténtica cultura italiana. Con su combinación de belleza natural, aguas curativas y vibrante cultura, Ischia es un destino que no puedes perderte en tu viaje por la Costa Amalfitana.

10.- Scala

El pueblo más antiguo de la Costa Amalfitana, Scala es menos turístico pero igual de encantador. Perfecto para los que buscan un ambiente más tranquilo.

11.- Minori y Maiori

Estos dos pueblos vecinos ofrecen bellas playas y una rica historia. Minori es famosa por sus restos arqueológicos y Maiori por su larga playa, la más grande de la Costa Amalfitana.

12.- Conca dei Marini

Hogar de la Gruta Esmeralda, una cueva marina iluminada por un impresionante color esmeralda. También es famosa por ser el lugar de origen de la deliciosa sfogliatella Santa Rosa.

13.- Cetara

Este encantador pueblo de pescadores es famoso por su deliciosa «colatura di alici», un extracto de anchoa que es una especialidad local. Si eres amante del marisco, este es el lugar que no puedes perderte.

14.- La Isla de Procida

A menudo eclipsada por sus hermanas más famosas, Capri e Ischia, Procida es un secreto bien guardado que espera ser descubierto. Esta pequeña isla en el Golfo de Nápoles, a poca distancia de la Costa Amalfitana, es un encanto de color y tranquilidad, lejos de las multitudes de turistas. Con sus casas de colores pastel, sus estrechas calles empedradas y su auténtica atmósfera italiana, Procida te hará sentir como si hubieras entrado en una postal.

El corazón de Procida es su pintoresco puerto de Corricella, un conglomerado de casas de colores que se aferran a las laderas del acantilado y descienden hasta el puerto. Aquí, puedes pasear por las calles, disfrutar de un espresso en una de las muchas cafeterías y observar a los pescadores locales mientras reparan sus redes.

Desde Corricella, un corto paseo te llevará a Terra Murata, la parte más antigua y alta de la isla. Aquí, encontrarás la Abadía de San Michele, un antiguo monasterio benedictino que ahora alberga un museo. El museo ofrece una visión fascinante de la historia y la cultura de Procida, y la abadía en sí ofrece unas vistas impresionantes de la isla y el mar.

Procida también es famosa por sus playas. La Spiaggia della Chiaia, accesible solo por mar o por un largo tramo de escaleras, es una joya escondida con aguas cristalinas y una atmósfera tranquila. La Spiaggia di Pozzo Vecchio, también conocida como «la playa del Postino» por su aparición en la famosa película «Il Postino», es otra hermosa opción.

Aunque Procida es pequeña, cuenta con varias iglesias encantadoras, como la Iglesia de Santa Maria delle Grazie y la Iglesia de San Giuseppe, ambas con impresionantes frescos y vistas al mar.

Procida no es solo un lugar, es una experiencia. Es un lugar donde puedes escapar del bullicio de la vida moderna y sumergirte en un mundo de colores vibrantes, sabores deliciosos y gente amable. Una visita a esta isla es un viaje a la auténtica Italia, una que te robará el corazón y te dejará anhelando volver.

15.- Atrani

Atrani es el pueblo más pequeño de toda Italia, pero lo que le falta en tamaño, lo compensa con su encanto inigualable. Aquí puedes disfrutar de una auténtica experiencia italiana, lejos de las multitudes.

Envuelto en un manto de encanto y serenidad, Atrani, la alcaldía más pequeña de Italia, es un tesoro escondido en la majestuosidad de la Costa Amalfitana. Este pintoresco pueblo, apretujado entre los acantilados y el mar Tirreno, ofrece una visión auténtica y sin adulterar de la vida en la Costa Amalfitana, lejos de las multitudes de turistas. Atrani te sumerge en un mundo que parece haberse detenido en el tiempo, donde la vida transcurre lentamente al ritmo de las olas y las risas de los lugareños.

El corazón de Atrani es su encantadora plaza central, Piazza Umberto I, conocida localmente como «la sala de estar» del pueblo. Rodeada de cafeterías y restaurantes que sirven deliciosos platos locales, es el lugar perfecto para disfrutar de un espresso o un limoncello mientras observas la vida local.

Si te sientes aventurero, pierdete en las estrechas calles y escaleras que serpentean por el pueblo. Aquí, las casas blancas se apilan unas encima de otras en un laberinto de callejuelas y pasadizos cubiertos, creando una atmósfera mágica que te transporta a otra época.

Un paseo por Atrani no estaría completo sin una visita a sus notables iglesias. La Iglesia de Santa María Maddalena, con su cúpula a rayas y vistas panorámicas, es un emblema de Atrani. Igualmente impresionante es la Iglesia de San Salvatore de Birecto, donde en la Edad Media los duques de la República de Amalfi eran coronados. El interior de estas iglesias es igualmente impresionante, con frescos bien conservados y obras de arte históricas.

Atrani también es famosa por su playa, una de las más grandes de la Costa Amalfitana. A diferencia de otras playas de la región, la playa de Atrani rara vez está llena, lo que te permite disfrutar del sol y del mar en relativa tranquilidad.

Aunque Atrani no tiene museos propios, su proximidad a Amalfi (a solo 10 minutos a pie) te permite acceder fácilmente a atracciones como el Museo della Carta, que alberga la historia de la fabricación de papel en la región, y el fascinante Arsenal de la República Marítima.

Atrani es una joya preciosa, un viaje atrás en el tiempo que te permite experimentar la auténtica vida en la Costa Amalfitana. Con su encanto indiscutible, este pequeño pueblo tiene mucho que ofrecer a los que están dispuestos a explorar sus maravillas ocultas.

La Costa Amalfitana es un lugar que te dejará sin aliento, con su combinación de belleza natural, encanto histórico y hospitalidad italiana. No importa cuántos días pases aquí, siempre habrá algo nuevo y emocionante para descubrir. Ya sea que te guste la historia, la gastronomía, el senderismo o simplemente relajarte en la playa, la Costa Amalfitana tiene algo que ofrecer para todos.

¡No esperes más y ven a descubrir por qué este es uno de los destinos más amados de Italia!

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