Cómo llegar a Livigno en coche, avión, autobús, tren

¡Hola, queridos viajeros! ¿Están listos para sumergirse en una aventura hacia Livigno, el escondite alpino que combina lo mejor de la naturaleza, el deporte y el relax? Prepárense, porque llegar a Livigno es parte de la aventura, y les voy a contar todo lo que necesitan saber para hacer de su viaje una experiencia inolvidable.

A Livigno se le conoce como «El Tibet de los Alpes», un poco por lo difícil que suele llegar hasta ella. Pero no te desanimes:

Aquí os detallo cómo conquistar la travesía hacia Livigno ya sea por aire, riel o carretera.

Como llegar a Livigno En Avión

El primer paso en vuestra aventura hacia Livigno suele comenzar en el aire. Los aeropuertos más cercanos son:

  • Milán Malpensa (MXP): A unas 3.5 horas en coche, es la opción más popular. Desde aquí, podéis alquilar un coche o tomar un servicio de traslado directo a Livigno.
  • Zúrich (ZRH), Suiza: A unas 4 horas, ofrece una ruta escénica impresionante. Alquiler de coches y traslados están también disponibles.
  • Innsbruck (INN), Austria: A unas 4 horas, es otra entrada interesante, especialmente si venís del este.

Como llegar a Livigno En Tren

Livigno no cuenta con una estación de trenes propia, por lo que deben complementar con el autobús.

Si preferís el tren, preparaos para un viaje con cambios, pero lleno de vistas espectaculares.

  • Desde Milán, tomad un tren a Sondrio. Desde Sondrio, un corto viaje en autobús os llevará a Livigno. Aunque requiere varias transferencias, este viaje es una experiencia inolvidable por sí misma, cruzando algunos de los paisajes más impresionantes de los Alpes.
  • Desde Zúrich, el proceso es similar: tren hasta Chur, cambiar al Bernina Express hasta Diavolezza, y finalmente un autobús a Livigno.

En Coche

Conducir hacia Livigno os ofrece libertad para explorar a vuestro ritmo, aunque es vital estar preparados para las condiciones alpinas.

  • Desde Milán: Tomad la SS36 hacia Lecco, seguid por la SS38 pasando por Sondrio y Bormio, y finalmente subid el Paso del Foscagno, abierto todo el año, que os llevará directamente a Livigno.
  • Desde Zúrich: La ruta os lleva a través de Chur, luego hacia el sur pasando por Davos (o el túnel de Vereina durante el invierno), cruzando el Paso del Flüela (abierto en verano) o tomando el tren de coches a través del Vereina, siguiendo hacia el sur por el Paso del Bernina y hacia Livigno a través del Paso de la Forcola, solo abierto en verano.

En Autobús

Para una opción sin complicaciones, considerad el autobús. Hay servicios directos desde Milán y, durante la temporada alta de esquí, desde otros puntos de Italia y países vecinos. Estos autobuses os ofrecen una forma cómoda y sin estrés de llegar directamente al corazón de Livigno.

Consejos Prácticos:

  • Reserva con Anticipación: Especialmente para traslados y alquileres de coches, para aseguraros el mejor precio y disponibilidad.
  • Preparad para el Clima: Las condiciones alpinas pueden ser imprevisibles. Llevad ropa adecuada y, si conducís, equipad vuestro vehículo para la nieve.
  • Disfrutad el Viaje: Independientemente del medio que elijáis, cada ruta hacia Livigno ofrece paisajes alucinantes. ¡No olvidéis vuestra cámara!

Llegar a Livigno es parte de la magia de visitar este rincón de los Alpes. Sea cual sea el método que elijáis, os espera un viaje lleno de descubrimientos y vistas inolvidables. ¡Buen viaje y nos vemos en Livigno!

Desde Milán: La Puerta de Entrada

Para muchos, la aventura comienza en Milán, la metrópolis de la moda y el diseño. Situada a aproximadamente 200 km de Livigno, esta ciudad es el punto de partida ideal si vienen del extranjero, gracias al Aeropuerto Internacional de Malpensa.

Desde Milán, tienen dos opciones principales: coche o autobús.

En coche: Tomar la SS36 hacia el norte, pasando por Lecco, hacia Colico, donde seguirán las señales hacia Sondrio y, finalmente, tomarán la SS38 directo a Livigno. La ruta es sencillamente espectacular, con vistas al lago de Como y a los viñedos de Valtellina. Pero, atención, ¡el Paso de la Foscagno es el único acceso directo en invierno, ya que el Paso del Bernina y Forcola suelen estar cerrados por nieve!

En autobús: Varias compañías operan rutas desde Milán a Livigno, especialmente en temporada alta. Es una opción cómoda, que les permitirá disfrutar del paisaje sin preocuparse por la conducción.

En tren: Livigno no tiene una estación de trenes propia. Por ello, pueden llegar en tren hasta Sondrio y desde allí proseguir en autobús o coche de alquiler.

Desde Zúrich: Una Aventura Alpina

Zúrich, a unos 250 km de Livigno, es otra entrada popular para los viajeros internacionales. El viaje en coche es una aventura alpina por sí misma, cruzando la frontera suiza hacia Italia.

En coche: Salgan de Zúrich hacia el este por la A3 y luego tomen la A13 en dirección a Chur. Cambien a la ruta 28 pasando por Davos, y prepárense para el espectáculo: el Paso del Flüela (abiertos solo en verano) o el túnel Vereina que requiere tomar un tren para el coche. Luego, continúen hacia el sur por el Paso del Bernina hasta llegar a Livigno. Es un viaje largo, pero las vistas y pueblos por el camino valen cada kilómetro.

En tren y autobús: Desde Zúrich, pueden tomar un tren a Zernez con un cambio en Chur y, desde allí, un autobús directo a Livigno. Esta opción combina lo mejor del transporte suizo: eficiencia y paisajes impresionantes.

Una Anécdota Personal

Recuerdo mi primer viaje a Livigno como si fuera ayer. Decidí conducir desde Milán, cautivado por la libertad de explorar a mi propio ritmo. Mientras ascendía por la Valtellina, me sorprendió la belleza rústica de los viñedos escalonados, un contraste maravilloso con los picos nevados en el horizonte. Al acercarme a Livigno, el mundo parecía abrirse: vastos valles, ríos serpenteantes y, finalmente, el acogedor pueblo alpino. Fue un viaje transformador, que me enseñó que el camino hacia Livigno es tan mágico como el destino en sí.

Consejos Prácticos

  • Chequea el clima y el estado de los pasos montañosos: Las condiciones pueden cambiar rápidamente en los Alpes.
  • No olviden el equipo de invierno: Si conducen en invierno, cadenas para la nieve o neumáticos de invierno son imprescindibles.
  • Aprovechen las paradas: Tanto si van en coche como en autobús, cada parada es una oportunidad para descubrir pequeños tesoros locales.

Llegar a Livigno es comenzar vuestra aventura alpina, una que está llena de belleza, desafíos y, sobre todo, la promesa de inolvidables recuerdos. Así que, ¿están listos para el viaje? Livigno os espera con los brazos abiertos y un sinfín de aventuras. ¡Nos vemos en las montañas!

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